La ansiedad se vive en el cuerpo, así que muchas de las herramientas para calmarla pasan por él. Estas técnicas no sustituyen a la terapia, pero pueden ayudarte en el momento de activación:

1. Respiración 4-6

Inspira contando hasta 4 y espira contando hasta 6. Alargar la exhalación activa el sistema nervioso parasimpático, el del «freno».

2. Anclaje 5-4-3-2-1

Nombra 5 cosas que ves, 4 que oyes, 3 que tocas, 2 que hueles y 1 que saboreas. Te devuelve al aquí y ahora.

3. Temperatura fría

Agua fría en las muñecas o en la cara ayuda a bajar la activación fisiológica rápidamente.

4. Nombrar lo que sientes

Decirte «esto es ansiedad y va a pasar» reduce su intensidad. Lo que se nombra se maneja mejor.

Si la ansiedad es frecuente o te limita, trabajar su raíz en terapia marca la diferencia. Estaré encantada de acompañarte.