Uno de los mitos más extendidos es que la terapia de pareja es «el último recurso antes de romper». En realidad, cuanto antes se pide ayuda, más margen hay para reconstruir. Algunas señales de que puede ser el momento:

  • Discutís siempre por lo mismo y sin llegar a nada.
  • Ha aparecido la distancia, el silencio o la rutina.
  • Ha habido una crisis de confianza.
  • Os cuesta poneros de acuerdo en temas importantes.
  • Uno de los dos, o los dos, os sentís solos dentro de la relación.

La terapia de pareja no busca «dar la razón» a nadie, sino ayudaros a entender qué está pasando y a recuperar una forma sana de comunicaros. A veces el objetivo es reconstruir; otras, separarse de la mejor manera posible. En ambos casos, hacerlo acompañados ayuda.

Si quieres seguir leyendo, quizá te ayude nuestro artículo sobre la comunicación en pareja. Y si crees que podrías necesitar apoyo profesional, puedes conocer cómo trabajamos la terapia de pareja.